Ninguna. La mitad de quien entra un martes no ha meditado nunca y la sesión está pensada para eso.
Por la web o por teléfono. Los grupos son de doce personas, así que conviene avisar con un par de días.
Ropa en la que puedas estar quieto cuarenta minutos. Las mantas y los cojines los ponemos nosotros.
Las dos cosas. La sesión suelta cuesta lo mismo que un cine y el bono mensual sale a la mitad.
Sí. Se practica en silla siempre que haga falta y no se pierde nada por hacerlo.
La primera sesión de grupo es abierta. Se avisa igual para guardar sitio.